(come ormai abituale, ecco un articolo sul Turismo, non solo spagnolo, di Ignacio Vasallo, valido e documentato ‘periodista’ esperto del Tempo Libero dopo decenni trascorsi alla guida del Turismo Spagnolo nel mondo …..) 

MARCEL DUCHAMP EN TURESPAÑA

Spagna, Salamanca, biblioteca università, clero comunica che scomunica chi frega i libri ...

Spagna, Salamanca, biblioteca università, clero comunica che scomunica chi frega i libri …

En 1919 , el dadaísta francés Marcel Duchamp hizo uno de sus más famosos “readymade” cuando a una barata tarjeta postal de la Mona Lisa le pinto unos bigotes y una perilla y la título LHOOQ, que en su fonética francesa más o menos inventada, quería decir tiene el culo caliente, es decir esta excitada sexualmente. Ante el éxito de su osadía-dos años antes ya había colocado un urinario, aunque con seudónimo, en una exposición en Nueva York- hizo diversos LHOOQ de varios tamaños e incluso uno en que reprodujo la obra de Leonardo en blanco y negro sin bigote ni perilla , al que , audaz al máximo, llamo Mona Lisa Afeitada.
Ahora, casi cien años después, un perillán de Turespañale ha querido rendir un homenaje a Duchamp en el culo de Miro y ha presentado lo que desde hace más treinta años es el símbolo identificativo del turismo español, el famoso sol, en dos de las más importantes ferias internacionales del sector sin las letras de España, en una versión y cambiando el color central en otra. Sin duda estaba al tanto de la íntima amistad de Pilar y Joan Miro con Duchamp y su segunda esposa Teeny, de soltera AlexinaSattler , ex mujer del marchante neoyorquino del pintor catalán ,Pierre Matisse y pensó que Duchamp lo hubiera hecho así y que a Miro le hubiera parecido bien.
Cuando Miro me dio su aprobación para la utilización del logo en octubre de 1983, y poco antes de su muerte, “para el Rey y el Goberntot gratis” solo estaban como testigos, su marchante de Barcelona Francesc Farreras y el editor mallorquín Pere Serra que fue el que me consiguió entrar en contacto con él. Como Director General de Promoción del Turismo de la Administración Central procedí a preparar el correspondiente decreto que mi ministro Enrique Barón llevo al Consejo de Ministros donde fue aprobado con una clara definición del texto y de los colores y así fue registrado mundialmente. Cualquier modificación, que desgraciadamente ya no puede ser autorizada por el artista, hace que el logo deje de ser el sol de Miro, exactamente igual que LHOOP no es la Mona Lisa.
El 1 de diciembre de 2002 la redactora de la sección de Arte del New York Times publicaba en su diario un artículo en el que señalaba “¿ porque todo el mundo piensa que un nuevo logo de país funciona ¿. A causa de España.
Joan Miro pinto un impactante y caluroso símbolo para promover el turismo.
Unos años más tarde Bill Baker Presidente de Total Destinations Marketing señalo claramente que los dos logos más influyentes en ese campo son el de España y el de Nueva York. El gurú de la imagen corporativa WallyOhllins ponía siempre el ejemplo de como un logo había ayudado al cambio de imagen de un país. Y todavía tan recientemente como en 2014 Mark Sinclair, el Subdirector de la revista de referencia en el mundo de la creatividad CreativeReview, selecciono, tras consultas con algunos de los principales expertos , el logo como uno de los 29 mas influyentes en toda la historia del diseño grafico.

No puedo olvidar las palabras de Jack Trout uno de los principales especialistas en imagen “ el logo es espectacular, lo malo es que cuando cambia el Gobierno se empeñan en cambiar todo, pero deberían mantener lo que funciona”. Aquí ni siquiera han esperado a que cambie el Gobierno.
Ya hubo una intentona de suspender la utilización del logo en 1996 cuando accedió al puesto de Secretario de Estado de Comercio y Turismo, con el Gobierno de Jose Maria Aznar, Jose Manuel Fernandez Norniella , pero fue cortada por el Secretario General de la Presidencia Javier Zarzalejos. Nada es eterno y supongo que algún día alguien encontrara un símbolo más adecuado a otros nuevos tiempos, pero mientras tanto hay que vigilar a los Duchamps aficionados para impedir que pongan sus manos donde no deben.